Resende

Resende, jardín de cerezos a la vera del río Duero, conjunto infinito de obras que los hombres fueron construyendo a lo largo de los siglos, representadas en el yacimiento arqueológico de Santa Maria de Cárquere, en las iglesias románicas y puentes, en las picotas y casas solariegas, en las Caldas de Arengos, famosas desde el siglo XII.

Además de las cerezas, símbolo de Resende, tenemos las famosas “cavacas” cuya receta es la más demandada en toda la región. En la artesanía, se destaca la alfarería negra, los encajes y bordados, la pirotecnia y tejeduría, representada siempre en todas las localidades del municipio, durante las romerías y las ferias anuales.

Merece también una especial referencia, el folclore regional, por su autenticidad y tipismo.
Entre los distintos miradores, el Penedo de S. João, en Freigil, es sin lugar a dudas el más bello lugar para contemplar no sólo las sepulturas antropomórficas, sino también un deslumbrante panorama que se extiende por los valles del Douro.

La E.N. 222 que conecta la población a Bigorne, así como el moderno puente de Ermida, sobre el Douro, han situado a Resende más cerca.