| Castelo de Paiva
Castelo de Paiva fue la cuna de nuestro San Antonio de Lisboa, pues sus padres eran señores de Godim y Vegido, territorios que forman parte del municipio.
Este territorio de aproximadamente 17.000 habitantes, tradicionalmente rural, en otros tiempos dedicado a la explotación carbonífera del Pejão, ha experimentado una fuerte industrialización en los últimos años. Surgieron nuevas y modernas fábricas, destacándose las inversiones en la industria del calzado, el textil, la madera y la marroquinería, que trajeron más progreso y empleo a la región.
En el puerto fluvial de Sardoura se embarca el granito rumbo al norte de Europa.
Manteniendo vivas las tradiciones, existen actividades lúdicas en Castelo de Paiva que a través de bandas de música y varios grupos folclóricos expresan la cultura y el ocio.
El río Paiva y sus aguas turbulentas hacen posible la práctica de deportes náuticos y en las zonas montañosas existen condiciones ideales para la conducción de coches todoterreno.
El mirador más importante es el monte de S. Domingos con una vista deslumbrante del río Duero y Arda y en la cima de éste, una referencia turística y religiosa.
Además de las antiguas eras y graneros, el patrimonio arquitectónico está basado en los estilos del siglo XVIII.
En la artesanía regional, se destacan los trabajos manuales en cobre, y en la gastronomía, rica y variada, tenemos el arroz con lamprea y el sable al horno acompañados de vino verde tinto de Castelo de Paiva, uno de los mejores de la región determinada, que ha ganado varios premios en los últimos tiempos.
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