Gondomar

Siguiendo por la orilla derecha del Duero llegamos a Gondomar. Municipio en el que las interesantes características rurales compiten con una tendencia urbana que empieza a hacer de Gondomar una metrópolis. De hecho, las potencialidades turísticas y naturales, donde el río Duero juega un papel predominante, unidas al arte de los que trabajan la madera, la plata y el oro, auguran un futuro prometedor. El turismo rural, las playas fluviales, los deportes náuticos, los monumentos, como por ejemplo la capilla de Nuestra Señora de Lapa, la talla primorosa de ebanistería, la filigrana –su tarjeta de visita más valiosa- el Monte Crasto, el sable, la lamprea y las nueces, son los atractivos irresistibles que todos deben conocer.