Vila Nova de Foz Côa

Capital del almendro con aproximadamente 100.000 árboles plantados en un área de 38.000 hectáreas. Côa está considerada Patrimonio Mundial debido a los grabados rupestres hallados al aire libre, del Paleolítco, junto al afluente del mismo nombre.

Tierra de buen vino y acontecimientos interesantes, como el de la cooperativa local, que sumergió 60.000 botellas en el río Côa en 1999. El vino producido es de las mejores cepas portuguesas y la temperatura del agua del río es constante. La apertura de algunas de ellas fue y será hecha anualmente, y tras la realización de las pertinentes pruebas organolépticas, es posible comprobar los resultados.
El éxito ya es una realidad.

La población cuenta con magníficos paisajes y antiguos monumentos, como los castros, el yacimiento arqueológico de Vale de Canivães, la citania de Taja, la iglesia fundada por D. Dinís, otras iglesias románicas y barrocas, espléndidas casas solariegas, huellas dejadas por romanos y árabes, y no olvide que cerca de Côa, en Figueira de Castelo Rodrigo, existe uno de los más bellos y panorámicos castillos de Portugal, tras una reciente restauración de éste y de la aldea que lo rodea.
Además de excelentes condiciones para la práctica de deportes náuticos hay que hablar de su artesanía, basada en los bordados y en los encajes.

Visitar la región no es solo imaginar el pasado, desde el paleolítico, sino también apreciar lo bueno y natural, como los vinos, los embutidos y los dulces de almendra.